Quizá este artículo contenga margen porcentual de errores o imprecisiones del 1 punto, pues a veces los datos y las fuentes de información no suelen ser tan certeros como se espera; lo cierto es que en un 99 por ciento, todo lo demás tiene sustento oficial y coherencia lógica en hechos y testimonios recabados de entrevistas y anécdotas contadas por personajes afines al protagonista de esta historia, muchas de las cuales se hayan registradas tanto en noticias ya publicadas en medios digitales y redes sociales, como en videoentrevistas realizadas en vivo.
A Contraluz | Sarcasmo y política sin filtros
) El Brujo Chiripero
El 3 de agosto del 2023 fue el encargado de coordinar a los transportistas de Acapulco y algunas regiones costeras de Guerrero a favor de
Marcelo Ebrard, expadrino político de la alcaldesa Abelina López Rodríguez, cuando el ‘corcholato’ buscaba la candidatura de Morena a la Presidencia de México.
Fue uno de los propios transportistas –de nombre Rogelio Hernández Cruz— quien reveló que Jesús Zamora Cervantes, empresario y «presidente» (sic) de la Mesa de Infraestructura del Consejo Consultivo de Turismo del Estado de Guerrero» –dependiente de la Sectur Guerrero, dice él–, fue comisionado directamente por Abelina López para operar a su nombre e, inclusive, le entregó los recursos suficientes para la renta del local y el acarreo de transportistas. (Durante el evento, realizado por el área del Viaducto Diamante (o Metlapil), se vio em horarios hábiles de trabajo al exsecretario general del ayuntamiento, José Juan Ayala Villaseñor, y al entonces director de Comunicación Social, Javier Octavio León Rubio, entre otros empleados del ayuntamiento, coadyuvando en el evento).
El empresario acapulqueño y férreo defensor de los prestadores de servicios de playa era, entonces, casi el ‘brazo derecho’ de Abelina.
«Ella (le) concedía o daba todo lo que le pidiera», se jactaba él, porque como «asesor», era el «mejor». A nadie más hacía caso que a él, presumía, ufano, con sonrisa amplia.
De hecho, a Zamora se le llegó a conocer como «El Gladiador» o «Mediador» de Abelina para lidiar con opositores a su gobierno, presiones al Estado y apaciguar a periodistas que traían en jaque a la alcaldesa.
Pero de la noche a la mañana se distanciaron, a grado tal que Zamora ya otorgaba entrevistas de prensa en las cuales ya no le importaba mencionar a su otrora «amiga».
«No entiende, es necia, no se deja ayudar», diría después del fallido ‘romance’.
Pero así como sorpresivamente se distanciaron (porque el grupo que representaba fue olvidado por la alcaldesa que buscó su reelección en 2024, con la ayuda del ‘Carnal’ Marcelo que con sus influencias ante AMLO de nuevo la hizo ‘presidenta’ municipal), se volvieron
reconciliaron, aunque bajo cautelosa reserva de no ser visto juntos porque el empresario aún respondía a los interese políticos de Abelina López, quien en sigilo lo usó como ‘ariete’ para hacer algunas presiones políticas y sociales con ayuda de los prestadores de servicios de playas, quienes más de una vez tomaron las calles por una u otra razón que solamente su líder conocía.
Él siempre negó todo, que no respondía a «intereses de ningún grupo» y que ni era «ni lacayo ni defensor» de Abelina López.
Es más, llegó a presumir que todo lo que hacía en defensa de Acapulco era «por amor» al puerto y que para ello no necesitaba ningún «cargo en el ayuntamiento», porque para eso trabajaba y tenía sus negocios que le daban el dinero suficiente para vivir tranquilamente.
No obstante, Jesús Zamora Cervantes apareció en la Plataforma Nacional de Transparencia a partir de la quincena del 1 de julio del 2023 (un mes antes de coordinar el evento municipal para Ebrard) con el cargo de «Asesor General» del «Ayuntamiento de Acapulco de Juárez», Guerrero.
Su número de empleado era el «22075«.
Le fue asignado un «sueldo mensual bruto» de «$40 mil 003.00 pesos», del cual, con los impuestos correspondientes cobraba «$36 mil 544.00 pesos».
Tras el rompimiento con la alcaldesa en 20023, por motivos de que no fue incluido en su campaña de reelección –lo dijo textualmente así–, Jesús Zamora volvió a aparecer en la nómina del ayuntamiento, con el mismo cargo, el mismo número de empleado, pero ahora con «$50 mil 003.00 pesos» de sueldo mensual bruto (es decir, «$39 mil 000.00 pesos» libres de impuestos).
De allí surgió otro repentino pero corto distanciamiento…
La «luna de miel» ya no sabía a miel…
Por «casualidades» de la política, Jesús Zamora fue reactivado con el mismo cargo y mismo número de empleado el 1 de enero del 2025.
Él, sin embargo, seguía argumentando que él seguía mirando a Abelina como lo que es: la alcaldesa de Acapulco, pero ya nada los unía. Ni políticamente, ni como amigos, y que cuando frecuentaba el ayuntamiento iba «en calidad de empresario, no a pedir favores» de ninguna índole, porque para eso tenía dinero para pagar sus impuestos relacionados con sus negocios y sus propiedades.
El 1 de enero del 2025, el empresario que estuvo en contra del «Marinabús» y exigía la transparencia de sus gastos y hasta se mofaba del Lanchón del Bienestar de la Marina y, principalmente, contra Fonatur y su ‘panzón’ director, Sebastián Ramírez Mendoza, y amenazaba con emprender bloqueos para detener su operación, ya que no lo consideraba –ni lo considera– un transporte público, sino una lancha de recreo o paseo turístico, volvió a aparecer en nómina del ayuntamiento, pero de nuevo con un sueldo bruto de «$41 mil 763.00 pesos» ($38 mil 079.00, libres de impuestos).
Destáquese, entre paréntesis, que literalmente, don ‘Chucho’ Zamora se encargó de difundir videos de la embarcación «pintada con brocha gorda» que le vino a dar a Acapulco una «imagen de cuarta», con un audio con el popular pregón del Ropavejero que gritaba «se compran colchones, refrigeradores, estufas, lavadoras y ropa vieja y toda clase de chatarra que no le sirva».
Ya no no se le ve mucho con Abelina López, pero sí con la presidente suplente y secretaria general del ayuntamiento, «Leticia Lozano Zavala», con quien sigue luciendo feliz y reluciente mientras el ayuntamiento resuelve problemas sociales menores y dando entrevistas a diestra y siniestra, aprovechando destacar el lado humano y político de sus dos patronas.
Dijo bien Franklin D. Roosevelt, político y expresidente de Estados Unidos (1882-1945), que “en política nada es casualidad» y que «los acontecimientos políticos no ocurren al azar», sino que tienen una causa.
¿La sonrisa a flor de piel, la reconciliación de Zamora con el ayuntamiento de Abelina López y Leticia Lozano, serán, acaso, producto de alguna «casualidad»?
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